• Michel Fernández Pérez

El largo camino hacia una Cuba democrática


Imagen © AFP

Con la llegada del 2022 Cuba Próxima muestra importantes avances en su consolidación institucional, tales como la creación del Comité Ejecutivo y la ampliación de su Consejo Deliberativo, para de esta forma prestar un mejor servicio a la construcción de una Cuba democrática.


Dentro de las áreas de trabajo del Comité Ejecutivo está la Coordinación Política, la que fomentará el diseño de un Proyecto de País en lo relacionado con la transición democrática, el proceso de reconciliación nacional, la defensa de los Derechos Humanos, la participación ciudadana, la elaboración de propuestas de leyes, regulaciones y políticas públicas para el fortalecimiento del Estado de Derecho y la situación de los presos políticos en Cuba.


La situación de los presos políticos en Cuba es de las que más dolor produce. En el editorial “Libertad para los presos políticos en Cuba”[1], Cuba Próxima aboga por la liberación incondicional de todos los cubanos presos por motivos políticos y llama a todos a trabajar por este objetivo. En este sentido nos enfocaremos en visibilizar la situación de estas personas, las violaciones en los procesos legales y de sus derechos en las prisiones.


Uno de los pilares de Cuba Próxima es la inclusión de todos los actores, grupos, proyectos e instituciones que tengan la voluntad de participar en el diseño de una Cuba “A favor de todos y en contra de nadie” o como escribió Roberto Veiga, presidente de Cuba Próxima: “Los cubanos democráticos deberíamos juntarnos, seamos de izquierda o derecha, pues si en corto tiempo no logramos dinámicas políticas con soluciones sensatas, esas intransigencias emocionales, de un lado y del otro, prefigurarán el destino próximo.”[2]


En ese sentido la piedra angular del trabajo será establecer mecanismos de diálogo y coordinación con actores, grupos, proyectos e instituciones de interés para estos temas, los que a pesar de que puedan tener posiciones diferentes e incluso contrapuestas en relación con la problemática cubana, coincidan en la necesidad del diálogo y reconocimiento del otro como sujetos legítimos en una futura Cuba, en la que no se criminalice la oposición u otras formas de expresión de la sociedad civil que no sea subordinada al Estado.


Un componente transversal de todas las áreas de trabajo de esta Coordinación Política será el quehacer con los grupos más vulnerables en la sociedad cubana, tales como las mujeres, la comunidad LGBTQ+, los ancianos, los afrodescendientes y víctimas de racismo, los que no tienen derechos, los presos y los grupos en pobreza extrema. Por esta razón todos los proyectos que se desarrollen tendrán como objetivo central empoderar a estos grupos y romper con las barreras estructurales que los hacen permanecer en esa situación.


Dentro de las áreas especificas de trabajo, la relacionada con la reconciliación nacional ya cuenta con una propuesta de informe: “Cuba: reconciliación y futuro”[3], que está abierto a comentarios y propuestas hasta el 15 de febrero de 2022. En este informe se proponen tres diferentes escenarios posibles. La labor de esta Coordinación, será la implementación de las acciones dentro de estos escenarios en dependencia de su desarrollo.


Hasta el momento es más factible comenzar el trabajo con el primer escenario en el que el proceso de reconciliación comienza sin la participación activa del gobierno cubano, pero éste serviría para sentar las bases del futuro. Para ello se convocarán a los actores de la sociedad civil capaces de iniciar la preparación del proceso de reconciliación, se crearán los mecanismos de comunicación entre los diferentes actores implicados y se establecerán las mesas de diálogo y espacios de debate sobre el alcance y los propósitos de la reconciliación. La parte final de este primer escenario será la sistematización de los hechos que necesitan ser parte del proceso y el diseño de las bases para las leyes de la reconciliación, la Comisión de Verdad, Justicia, Reconciliación y Memoria Histórica; y los mecanismos de justicia, reconocimiento y reparación a las víctimas.


Otra de las áreas de trabajo es la relacionada con los Derechos Humanos. En ésta se buscará avanzar en la formulación de propuestas de políticas y regulaciones que incrementen la protección de los Derechos Humanos consagrados en el ordenamiento jurídico cubano. Esto se hará a pesar de las limitaciones de éste, al no reconocer el derecho a no ser discriminado por motivos políticos, la imposibilidad de crear organizaciones que no estén subordinadas al Partido Comunista de Cuba y la constante represión contra los activistas, periodistas independientes y todas aquellas personas que de una forma u otra se oponen o critican el sistema vigente en Cuba.


Componentes básicos en este proceso serán la protección judicial de los Derechos Humanos con la propuesta de un proceso de amparo judicial, la creación de la institución del Defensor del Pueblo y de una sala o tribunal encargado de las cuestiones constitucionales, incluidos los Derechos Humanos. En relación con los grupos más vulnerables se buscará establecer mecanismos de creación de capacidades y conocimiento de sus derechos, como primer paso para su exigencia. El objetivo final será contar con las herramientas para que Cuba pueda estar acorde a los estándares internacionales, se haga parte de sus principales instrumentos y garantice material y jurídicamente todos los derechos basados en los principios de los Derechos Humanos.


Respecto al área de trabajo relacionada con la participación ciudadana, el objetivo central es empoderar cada vez más al pueblo, utilizando todas las variantes de participación popular directa que la ley cubana reconoce tales como propuestas de leyes, convocatorias a referendo, elecciones de delegados de circunscripción, realizar peticiones o quejas a las autoridades y el ejercicio del derecho de manifestación, entre otros.


Teniendo en cuenta que Cuba Próxima no es un partido político, sino una organización de la sociedad civil cubana transnacional y que las leyes cubanas no permiten su reconocimiento en Cuba, su accionar será principalmente como eje para la construcción de propuestas y apoyo de los proyectos de otros actores con el objetivo de potenciar el rol central del ciudadano en la política. Al igual que las otras áreas el foco de atención estará en los grupos más vulnerables mencionados anteriormente.


Todas estas áreas de trabajo tributan al diseño del Estado de Derecho en Cuba, como concepto esencial para avanzar en la construcción de una sociedad democrática. Además de las áreas ya mencionadas, otros componentes del Estado de Derecho imprescindibles son la transparencia y la rendición de cuentas de los que ejercen funciones públicas, siendo ambos aspectos de los más deficientes en el sistema cubano actual, por lo que trabajaremos en propuestas para hacer efectivos ambos conceptos.


A la misma vez el tema de la independencia judicial necesita una urgente atención, ya que, a pesar de estar formalmente reconocido, los jueces en su función de impartir justicia, principalmente en los casos relacionados con cuestiones políticas, se subordinan a los dictados del Partido Comunista de Cuba.


Por último, un aspecto central para el futuro de Cuba es que cuando suceda un proceso de transición se asegure que esta no derive en otro régimen autoritario y que los bienes públicos no pasen a manos privadas aliadas a los grupos en el poder o sus allegados.


[1] https://www.cubaproxima.org/post/libertad-para-los-presos-pol%C3%ADticos-en-cuba [2] Veiga González, Roberto; “Estos pilares de toda política decente sí han de ser innegociables”, publicado en Cuba Próxima, https://www.cubaproxima.org/post/estos-pilares-de-toda-pol%C3%ADtica-decente-s%C3%AD-han-de-ser-innegociables , consultado el 12 de enero de 2022. [3] https://www.cubaproxima.org/post/cuba-reconciliaci%C3%B3n-y-futuro

1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo